En Irán, y junto a los juegos geopolíticos de intereses de EE. UU. y su indisimulado interés en desestabilizar a la potencia iraní y a cualquiera que aspire a funcionar al margen de su poder neocolonial, está teniendo lugar un ciclo de protesta singular que usa en una gran parte del repertorio de lucha civil de la noviolencia.
Sabemos poco del proceso y casi todas las fuentes de las que disponemos son indirectas y fragmentarias, pues, junto con el evidente sesgo infumable y pro-occidental de nuestra prensa generalista en relación con cualquier información que tiene un componente geopolítico, en Irán hay un cierto hermetismo interno.
Y por si fuera poco, nuestras izquierdas variopintas y de discusión de bar (donde parece que cada vez se millita más y con más mala leche resignada) adolecen de un cierto conspiracionismo en todo lo que tiene que ver con el tablero internacional, y no digamos si en la ecuación aparece la apuesta noviolenta o algo que se le parezca, a la que se descalifica a priori con groseras (y generalmente muy desinformadas y apolilladas) desautorizaciones y condenaciones de trazo gordo, minimizando las genuinas apuestas noviolentas y su potencial liberador en beneficio del refuerzo de las soluciones de siempre y del triunfo de la corriente continua de violencia/dominación que rige nuestro sistema/mundo.
Lo dice mejor que yo Leila Nachawati en un “reel” que recomiendo publicado en Público (pinchando aquí: https://www.instagram.com/reel/DULAwCAiajr ) dirigido a estos profetas de catástrofes que no ven en Irán la lucha singular de un pueblo (o una parte de éste por la liberación) sino la persecución de los intereses de EE. UU.: “Irán vive una revolución de hombres y mujeres valientes contra una tiranía, no un relato que adaptar los intereses de cada uno» y “los iraníes tienen agencia. No son marionetas manipuladas por grandes potencias”:
La singularidad de la lucha noviolenta iraní
A pesar de la prevención que debemos mantener frente a la información que nos llega de lo que sucede en Irán, parece que, junto con intereses espurios y las narrativas occidentales que no podemos dejar de reconocer, esta vez (y no es la primera en Irán) está teniendo lugar un verdadero ciclo de protesta de carácter noviolento y aspiraciones liberadoras frente al régimen islámico.
He intentado indagar sobre las diferentes articulaciones que participan del mismo, del repertorio de acción que utilizan y de sus aspiraciones. Para ello he acudido a informaciones de dicha lucha de carácter plural. Redes libertarias y comunistas que reconocen la singularidad, extensión y repertorio noviolento puesto en juego, redes de iranies en el exterior, agencias internacionales de cierta solvencia y poco inclinadas a dejarse usar como punta de lanza del sionismo o del imperialismo yanqui (como Amnistía Internacional, Human Rights Watch, ONU), agencias de noticias como Al Jazeera, PreessTV Araabic, TRT y otros que enfatizan el carácter noviolento, etc. e incluso alguna fuente cercana que conoce el contexto iraní, diríamos en propia persona.
Mis principales conclusiones son que el actual ciclo de protesta iraní, fundamentalmente (lo que no excluye que puedan existir elementos espurios e intereses mezclados, pero por favor, usemos el mismo rasero para enjuiciar la lucha noviolenta que el que usamos para la violenta, o para medir la singularidad y coherencia de la lucha del activismo iraní que para juzgar nuestras coherencias y singularidades):
1.- Singulares, genuinas y enraizadas en una tradición de lucha política noviolenta propia en Irán, la misma que derrocó al Sha y luego traicionó Jomeini y sus chicos (con gran represión, dicho sea de paso, de agentes de la revolución laica y democrática, tanto comunistas como de otras inspiraciones que actuaron de cauces canalizadores de la lucha contra el propio Sha).
2.- Con un especial celo por su propia independencia y explícitamente recelosa de los apoyos externos “occidentales”, dado el aprendizaje que han tenido de otros lugares.
3.- Popular, encabezada por sectores obreros, juveniles y estudiantiles, mujeres y articulaciones feministas, ideologías plurales, sindicatos, organizaciones religiosas, articulaciones de base, ciudades y regiones tanto centrales como periféricas, …
4.- Con un uso muy significativo del repertorio noviolento, del que, gracias a las capacidades y creatividad principalmente de la juventud, han aportado una gran ingeniosidad en el uso de las tecnologías digitales (Apps para saber donde se está produciendo una protesta o donde hay represión, canales de convocatoria, hilos de debate, etc.) y un enorme compromiso
5.- Con un anhelo de cambio de rumbo que implica liberación humana, valores feministas, pan y justicia social, cambio de régimen, participación pluralista y laicidad, pero (y luego me referiré a esto y a lo que, en palabras de Vicent Benvis, supone para las revoluciones desde abajo el vacío de poder desde que triunfa la protesta hasta que se instituye otra cosa) sin un dibujo predefinido del futuro una vez caiga el patriarcado del poder, ni de la gestión de su relación con otros pueblos
6.- Y sorprendentemente, apoyada por grupos con tradición insurgente militar tanto kurdos como comunistas del propio irán, lo que supone una curiosa alianza de intereses de la protesta, de su metodología noviolenta y de las aspiraciones de estas organizaciones en general recelosas de la lucha noviolenta.
El ciclo actual tiene un antecedente claro en la experiencia política de irán, Puede seguirse en el blog políticanoviolenta.org (Irán: revueltas noviolentas, 1890-1906 – politicanoviolenta.org) o en estudios especializados como el de Erica Chenoweth y María Stephan (Why Civil Resistance Works) referidos a la revolución que expulsó de Irán al Sha.
Organizaciones promotoras del ciclo de protesta
Para llegar a esta conclusión he intentado aclararme en qué tipos de grupos y qué propuestas de acción están implicados en la revuelta iraní.
Articulaciones barriales y articulaciones de base descentralizadas
Al parecer se han extendido como la espuma articulaciones informales y de base de tipo horizontal y espontáneo. Cuando en un ciclo noviolento de protesta esto ocurre, normalmente se está llegando al tan ansiado número critico que permite decantar la lucha hacia las pretensiones del activismo desobediente (numero crítico por el que, por ejemplo, aquí aspira a llegar el activismo noviolento del ecologismo social) y alentar las deserciones y cambio de lealtades del oponente.
La prensa (sobre todo de ámbito árabe) y las redes demuestran la aparición de este tipo de redes.
La principal articulación al respecto de estos “comités de barrio” es la Alianza de la juventud de los barrios de Irán (Javanan-e Mahelleh) de estructura celular y clandestina y ramificada por diversas ciudades y pueblos (Teherán, Tabriz, Mashhad,) para coordinar protestas más o menos espontáneas.
Promueven acciones que llaman “golpea y corre” de disrupción y escape, así como acciones simbólicas nocturnas, gritos desde azoteas, pintadas, gamberradas, etc.
Pretender la actuación de estos comités como “vendidos a occidente” se me ocurre tan patético (y falto de memoria) como cuando las protestas de aquí hace muchos años (el edadismo del momento hace que algunos no tengan memoria de ello) acababan con el sambenito para el activismo antimilitarista (o de otras luchas) como vendido al oro de Moscú. No demos pábulo a la tóxica descalificación de lo útil y más bien hagamos lo que esté de nuestra mano para fortalecerlo y blindarlo ya sea del “oro de Moscú”, de la hamburguesa del McDonald o del tóxico mesiánico del sionismo.
Organizaciones obreras
Irán tiene una especie de sindicalismo vertical y oficialista bajo la bota del poder de los ayatolas.
Sin embargo, existen expresiones sindicales independientes, entre ellas en los sectores del petróleo, metalurgia, azúcar y chóferes, que promueven paros y huelgas para paralizar la producción.
El uso de la huelga es, también, un recurso compartido de la estrategia de acción noviolenta y de las luchas sindicales por los derechos de la clase trabajadora y al parecer su impacto creciente en la protesta iraní es muy significativo y está provocando, de nuevo, deserciones en los sectores mas moderados (es una manera de hablar) del propio régimen, dispuestos a llegar a negociaciones y salidas que no sean a palos.
¿También aquí hará falta apelar al poquito de internacionalismo obrero que nos queda para evitar la descalificación de estas organizaciones?
Movimientos estudiantiles
El movimiento estudiantil es uno de los más activistas del actual ciclo de protestas, tanto desde el punto de vista de la visibilidad y enfrentamiento callejero, como en la construcción del relato e imaginario de la protesta.
Hay protestas canalizadas por movimientos estudiantiles en 45 universidades (y en las principales, como Teherán, Sharif o Amirkabir).
Su repertorio de acción usa de boicots a las clases, ocupaciones de espacios, sentadas y concentraciones, desafíos a la segregación de genero y enfrentamiento noviolento con las milicias Basajj.
Además, han inventado medios de autoconvocatoria, seguimiento de las protestas, actos disruptivos, etc.
Profesorado en lucha
Se han descrito huelgas de docentes masivas.
Existe un Consejo de Coordinación de Asociaciones Gremiales de docentes de Irán (CCITTA) que ha coordinado huelgas nacionales de maestras y maestros, sentadas en las escuelas y campañas de firmas (como la de las «Cien Mil» por la libertad de personas docentes presas).
Defienden una educación laica y no ideologizada, y las mujeres representan una parte fundamental de su base y de su liderazgo activo: una gran proporción del personal docente en Iran son mujeres.
Redes juveniles
La Juventud urbana de la generación Z dinamiza gran parte de la protesta callejera con manifestaciones diarias, acciones simbólicas, remoción de símbolos del Líder Supremo, acciones de afirmación y desafío (se fotografían mujeres sin velo, fumando, quemando imágenes de los lideres islamistas, creando hilaridad, etc.).
Según diversos medios (tanto libertarios como de prensa independiente y agencias de noticias árabes, como de la lectura de sus comunicados de convocatoria) han prestado apoyo a la ola de protesta en 348 sitios de 111 ciudades.
Entidades cívicas o políticas
Existen múltiples entidades políticas, desde las de signo reformista a las comunistas, libertarias, nacionalistas y de todo posicionamiento que participan del ciclo de protesta usando el repertorio noviolento. Veamos las principales:
Camino Verde de la Esperanza
Fue fundado por Mir-Hossein Musavi (fue presidente de irán bajo el régimen de los ayatolas en la época de la guerra Irán-Irak y actualmente está detenido por promover la reforma política y la transición hacia una república laica e independiente) como evolución del “movimiento verde” de 2009, coalición de partidos reformistas, ONG y redes sociales que concurrió a las elecciones de esa época y promovió a Musavi para la presidencia del gobierno.
Es una de las organizaciones políticas más implicada en la promoción del ciclo de protesta noviolento para derribar el régimen. El verde del nombre hace relación a la bandera del Islán, no a la ecología.
Aunque su origen es reformista, ha evolucionado hacia la exigencia de un referéndum constituyente y el fin del estado clerical mediante la resistencia civil legal y pacífica.
En su ideario promueve métodos pacíficos y legales para reformas que garanticen la democracia y los derechos humanos, y preconiza presiones sociales al poder mediante redes civiles de protesta.
Insiste en la independencia de Irán y en no vincularse a potencias extranjeras para mantener la pureza de la lucha iraní.
KDPI (Partido Democrático del Kurdistán Iraní)
Es el partido más antiguo del Kurdistán iraní. Busca la democracia como sistema y la autonomía del Kurdistán iraní y es de inspiración socialdemócrata. Está ilegalizado como “organización terrorista” y tiene parte de su dirigencia en el Kurdistán del norte.
No es una organización expresamente noviolenta y cuenta con un frente armado en la frontera.
Tras la instauración de la república islámica de Irán, lideró la rebelión kurda entre los años 79 a 93, así como nuevos brotes insurgentes entre 1989.1993 y nuevas revueltas entre 2016-2022.
En la actual fase de protesta se ha coordinado con otras organizaciones kurdas (komala, PJAK) apoyando manifestaciones y huelga pacíficas en el kurdistán iraní y controlan pacíficamente ciudades como Abdanan y MalekSahhi, donde las fuerzas iranies han abandonado temporalmente el control permitiendo la autogestión civil sin violencia de las mismas
KOMALA
Es un partido marxista leninista también del Kurdistán iraní que igualmente al anterior tiene un brazo militar.
En la actual fase de protesta se ha coaligado con los otros partidos kurdos para apoyar la protesta mediante metodología de resistencia civil y ha promovido huelgas, manifestaciones y acciones pacificas,
PJAK (Partido por una Vida Libre en Kurdistán)
Fundado en 2004 y hermano del PKK turco. Persigue una autonomía federal para el Kurdistán iraní (Rojhilat), una democracia confederal, igualdad de género y derechos étnicos.
Su líder actual es Líder Rahman Haji Ahmadi (exiliado en Europa) que enfatiza resistencia popular noviolenta, pero sin excluir la autodefensa guerrillera.
Actualmente también apuesta por la protesta y la resistencia civil y se ha integrado en la coalición kurda para impulsar la protesta con el repertorio noviolento: huelgas, protesta social, no cooperación, autogestión civil en Sanandaj/Mahabad,
Personalidades y personas de reconocido prestigio
(Narges Mohammadi, Jafar Panahi, Mohammad Rasoulof, Mostafa Tajzadeh Y Rasoul Qadiyani)
Han realizado una declaración conjunta llamando a una “nueva ola de resistencia civil” desde la prisión de Evrin, para derrocar al régimen ilegítimo y construir democracia basada en la soberanía popular, la justicia y relaciones normales con el mundo. Piden que se ocupen de forma noviolenta las calles.
No se trata de cualquier disidente:
Narger Mohammadi es vicepresidenta del Centro de Defensores de Derechos Humanos y premio nobel de la paz 2023, se encuentra confinada.
Jafar Panhani es cineasta, ganador de diversos premios internacionales y condenado a 6 años de prisión y actualmente exiliado en Francia.
Mohammad Rasoulof también es cineasta y ha ganado varios premios internacionales. Sufre una condena de 8 años de prisión.
Mostafa Tajzadeh fue ministro del interior y está encarcelado
Rasoul Qadiyani es otro político reformista encarcelado.
Musavi
Ex primer ministro iraní, actualmente confinado en su casa desde 2011 a causa de su protesta por el “amaño” de las elecciones de 2009, donde encabezó una candidatura “reformista” a la presidencia.
Con ese perfil no parece que se trae de un amigo de EE. UU. precisamente, ni que sueñe con una restauración del reino persa que postula el hijo del Sha desde EE. UU. donde vivirá como un sátrapa sin satrapía, pero sigamos.
En 2023 hizo pública la petición de un referéndum para cambiar el sistema político, inspirando las protestas de finales de 2025 (que siguen en pie ahora).
Este señor pide un cambio interno, rechaza la injerencia exterior y, según Wikipedia, no cuenta con ningún vínculo ni financiación exterior. Es más. Los rechaza para preservar la independencia de la lucha iraní.
Musaví se ha posicionado de forma persistente contra las políticas de presión de EE. UU. como perjudiciales para el cambio interno iraní. Se opone a las medidas de presión, sanciones internacionales, intervenciones, etc. porque perjudican a la causa iraní y rechaza cualquier tipo de financiación por parte de éste u otros países para mantener la legitimidad autóctona y su independencia.
Iraníes y redes en el exterior.
Contamos con iranies en el exterior que también apuestan por la vía noviolenta e influyen en el activismo iraní.
Ramin Jahanbegloo
Es un filósofo afincado en Canadá.
Según Wikipedia es un referente en la promoción de la noviolencia, el diálogo intercultural y la democracia en Irán y ha enseñado en Harvard, Toronto y Delhi (Jindal Global University), donde dirige el Centro Mahatma Gandhi para Estudios de Paz, y ha organizado debates en Irán con intelectuales como Chomsky, Rorty y el Dalai Lama antes de su arresto y exilio. También con otros intelectuales que por estos lares se consideran respetables como Isaias Berlin, Umberto Eco, Jorge Steiner y otros.
Al parecer es influyente en personas jóvenes universitarias iranies y ha mantenido siempre que el activismo debe actuar sin apoyo financiero extranjero para mantener su credibilidad.
CNRI/MEK
Consejo Nacional de la Resistencia de Irán -liberal- y Muyaidines del Pueblo de Irán -Marxistaleninista, en el exilio en Paris y Albania. Impulsa la resistencia noviolenta con boicots y manifestaciones en el exterior. Quieren un cambio republicano secular con un plan de 10 puntos que incluye sufragio universal, derechos humanos, igualdad de género, autonomía étnica y disolución de la guardia republicana y de los grupos paramilitares.
Redes Culturales (artistas, feministas)
Redes como Irán International (Londres) amplifican voces internas lucha noviolenta, principalmente de sesgo feminista.
Redes Feministas
Irán cuenta con una diáspora de 7 millones de mujeres y con varias organizaciones feministas que, principalmente desde el exilio, han dado apoyo a las revueltas feministas de 2022 y siguen llamando ahora a la resistencia noviolenta en términos feministas. Nombres como el de Mahya Ostovar (exiliada en Irlanda) o el colectivo feminista independiente Roja (París) o Masih Alinejad (en EE. UU.) promueven campañas de desacato del rol de las mujeres en Irán.
UNITED4IRAN
Se trata de una red en el exterior de exiliados con sede en California que promueve activismo en red contra el régimen iraní, denuncia y documenta torturas y represión, desarrolla aplicaciones para la comunicación en red de activistas dentro de Irán y coordinación de acciones (por ejemplo, una que se llama Garshad que avisa entiempo real de la presencia de policía moral y fuerzas represivas) y promueve y difunde repertorios de acción noviolenta, entre ellos los textos de Sharp.
En España
También en España hay personas exiliadas o que apoyan la protesta noviolenta de Irán.
Pongo algunos de los nombres que son más conocidos y de orientación cuando menos independiente. He excluido a otros exiliados que han salido en medios de derecha para evitar la siempre recurrente critica ad hominem, pero me parece interesante reseñar que hay más exiliados que desde nuestra concepción calificaríamos de derecha que también apuestan por la salida independiente y noviolenta del conflicto iraní.
Fariba Ehsan. Activista iraní que participa de Amnistía Internacional y se reivindica feminista, residente en Madrid desde los años noventa, presidenta de la Asociación Iraní para la Defensa de los Derechos Humanos en España; defiende públicamente las protestas pacíficas, los derechos de las mujeres y condena los crímenes del régimen, y actúa como “voz de los iraníes en el exilio” en medios españoles.
Leila Nachawati. Es española nacida en Santiago de Compostela de padre de origen sirio. Apoya la lucha noviolenta iraní desde una perspectiva feminista
Repertorio noviolento
Si nos centramos en la lucha del ciclo de protesta iraní, se destaca el carácter principalmente noviolento y genuinamente independiente de su repertorio. Es ridícula la acusación que desde el poder patriarcal del régimen se acuse al mismo de intoxicación extranjera. Ni les hace falta (pues la tradición de lucha noviolenta es arraigada en Irán e incluso está en el propio origen fundacional de la república y algunas de sus características son innovadoras respecto de las prácticas noviolentas que se han dado en otros sitios), ni la quieren (pues en sus propios textos rechazan la influencia extranjera).
Más sospechoso es que en el ciclo de protestas aparezcan (o empiecen a aparecer) elementos violentos (ya sean de falsa bandera o introducidos por los intereses desestabilizadores de los agentes “exteriores” que siempre preferirán negociar con un poder fuerte y predecible que aventurarse a una revolución que no está bajo su control y se basa en deseos y esperanzas poco afines con los intereses geopolíticos dominantes).
La Internacional de Resistentes a la Guerra, una de las principales organizaciones internacionales de coordinación antimilitarista y activismo noviolento, reconoce el carácter genuinamente noviolento de la protesta iraní.
El repertorio de lucha es creativo y dinámico, e incorpora
Desobediencia Civil Simbólica: Mujeres quitándose el velo (hijab) en espacios públicos, cortarse el cabello y quemar símbolos del régimen, desafiar la segregación escolar, enfrentamiento directo mediante e acciones disruptivas, humor, etc.
No Cooperación Económica: Huelgas en sectores clave (petróleo, acero) y boicots a productos de empresas vinculadas a la Guardia Revolucionaria (IRGC).
Acciones de Visibilidad: Pintadas nocturnas, distribución de panfletos y el uso creativo de redes sociales para romper la censura.
Solidaridad desde la Prisión: Declaraciones conjuntas de figuras como Narges Mohammadi (Premio Nobel de la Paz) y cineastas como Jafar Panahi, llamando a la resistencia persistente.
Prácticas de contraste y performativas de vida alternativa.
Me parece que ayudar a fortalecer esta lucha y entorpecer la consolidación de un poder perverso basado en la dominación -violencia, ya sea el de los ayatolas, ya el que pacten estos con EEUU o el que el propio EEUU y el sionismo quieran imponer, es mucho más inteligente y coherente que sospechar de la noviolencia porque, contra todo dogma del realismo cutre, rompe con la verdad esculpida en piedra de que la violencia lo arregla todo y con el mito pseudorreligioso y dogmático de que es bajo e sacrificio purificador de su crisol como conseguiremos acabar con el capitalismo u otras promesas igualmente absurdas.
El vacío de poder
Quiero aprovechar, finalmente, para una reflexión sobre el vacío de poder.
He citado a Benvis y a un texto en el que se pregunta por qué tenemos tanto éxito en este siglo XXI en iniciar revoluciones noviolentas (Brasil libre, primaveras árabes, Maidán ucranio, corralito argentino, plaza de Tahir, 15 M español, revolución de los paraguas en Hong Kong,) y tan poco en consolidar sus logros.
Afirma a grandes rasgos que la falta de un horizonte que concrete y consolide las protestas en términos de poder estructurado y estructural hace que el vacío de poder que sucede a la revuelta sea habitualmente ocupado por opciones perversas y siempre al acecho que, como en Ucrania o Egipto, Turquía o Siria, España o Brasil, están dispuestas a suplir y desactivar el activismo y darnos gato por liebre.
Tal vez es una simplificación. Las cosas son más complejas y nuestros análisis deben complejizarse, pero es un buen punto de provocación, para quienes apostamos por la política de la noviolencia, pensar también en el vacío de poder y en la consolidación de las revoluciones que prefiguran, y no consolidan, tantas protestas noviolentas.
Tal vez el papel de apoyo a quienes ahora se la juegan en Irán en beneficio de su sociedad (y si les sale bien en beneficio de la comunidad humana también) pueda consistir en darle una vuelta a todo esto y en fortalecer en la medida en que podamos la lucha que están desencadenando para que no se produzca, una vez más, un esfuerzo pírrico en la lucha de la humanidad por caminar con la cabeza erguida y el paso firme.
Todo menos dedicarnos a la conspiranoia de bareto.
Imagen destacada de esta entrada: Manifestación en Teheran el 10 de enero de 2026. Foto: Iran International (www.iranintl.com)
