Hoy, 15 de febrero de 2026, la iniciativa digital que luego daría pie a mambru.info, recuperando finalmente la cabecera del histórico fanzine antimilitarista, cumple nueve años. Nació un 15 de febrero a propósito, no por casualidad. Esa fecha había quedado marcada por las multitudinarias manifestaciones contra la guerra de Irak del 15 de febrero de 2003. Aquel día millones de personas salieron a la calle en ciudades de todo el mundo para decir que la guerra no era inevitable, ni inevitablemente aceptable. Dos décadas después, seguimos necesitando ese recordatorio: la guerra se decide en despachos, pero se normaliza en la conversación pública. Por eso importa sostener espacios que no se resignen.

Este aniversario no viene solo. Este invierno pasado también se cumplen cuarenta años del fanzine original del que hemos recuperado la cabecera, y cuarenta y cinco del grupo antimilitarista que tomó su nombre. Tres fechas distintas, un mismo hilo. Cambian los soportes, cambia la época, cambian las urgencias. Lo que no cambia es la decisión de no callar cuando se nos quiere convencer de que la violencia organizada es una solución razonable.

Tres aniversarios y una misma idea: tomar la palabra contra la guerra

Nacer digitalmente en medio de la guerra de Siria

La iniciativa digital que luego heredaría mambru.info llevó al principio el nombre de enpiedepaz.org y se hizo pública el 15 de febrero de 2017, precisamente en el aniversario de las movilizaciones globales contra la guerra de Irak. La web nació para dar continuidad y visibilidad a una coordinación de grupos y personas (la Coordinadora 12 D En Pie de Paz) que, en plena guerra de Siria, se había movilizado el 12 de diciembre de 2016 con concentraciones simultáneas en una treintena de ciudades contra la guerra de Siria y “las guerras olvidadas”.

Con el tiempo, el proyecto pasó a denominarse como el servidor que lo aloja ahora, mambru.info, y desde ahí recupera tanto la cabecera de la histórica publicación antimilitarista vinculada al Movimiento de Objeción de Conciencia como sus inquietudes globales más características

40 años del fanzine: cuando publicar era organizarse

Cumplir cuarenta años no significa mirar al pasado con nostalgia. Significa reconocer una forma de hacer política cotidiana. El fanzine fue, ante todo, una herramienta: barata, replicable, imperfecta y directa. Permitía explicar lo que otros ámbitos omitían; denunciar lo que se quería tapar; convocar, debatir, tejer complicidades. En un fanzine no había distancia entre quien escribía y quien leía. Esa cercanía no era un estilo. Era una manera de construir comunidad.

Recuperar aquella cabecera para una web no pretende “modernizar” nada. Pretende mantener una actitud. La misma que empujaba a recortar, maquetar, fotocopiar y distribuir; la misma que sostenía que la información no es neutra y que la propaganda de guerra empieza mucho antes de que despeguen los aviones. Si hoy publicamos aquí, lo hacemos con esa herencia a cuestas y con una pregunta que sigue vigente: quién gana cuando la sociedad acepta la guerra como paisaje.

45 años del grupo antimilitarista: la perseverancia como método

El grupo antimilitarista que tomó ese nombre despues de tumbar la mili no se definía desde el principio de su trayectoria solo por lo que rechazaba. Se definía por lo que proponía y practicaba: objeción, desobediencia, apoyo mutuo, educación crítica, cultura política de noviolencia. El activismo antimilitarista tiene algo incómodo para el poder porque no se limita a opinar. Discute prioridades, cuestiona presupuestos, pide cuentas, expone contradicciones. Señala que no es “defensa” encadenarse a industria militar, a contratos, a intereses. Y que la militarización no empieza en los cuarteles; empieza en el lenguaje, en las escuelas, en la publicidad, en el entretenimiento, en el miedo administrado.

Cumplir cuarenta y cinco años en ese terreno no es poca cosa. El antimilitarismo no suele recibir premios ni portadas; recibe silencios, caricaturas o sospechas. Precisamente por eso importa nombrar su trayectoria. Cuando una idea se mantiene durante décadas, y más allá, no es porque sea cómoda. Es porque es necesaria.

mambru.info: un soporte, no un punto final

Si mambru.info cumple nueve años, no celebramos un número redondo. Celebramos una continuidad. La web nació para publicar y para conectar. Para dejar constancia, para ordenar materiales, para dar contexto, para abrir debate donde otras callaban. En estos años hemos aprendido que el formato digital también tiene trampas: el cortapega, la falta de rigor e investigación, la prisa, la sobreexposición, la lógica del clic, la indignación que se consume en minutos. Frente a eso, seguimos prefiriendo otra cosa: textos que se puedan releer; argumentos que aguanten una discusión; memoria para no repetir los mismos engaños con distinto nombre.

La guerra de Irak se vendió con mentiras y con escenografía, luego hubo quien quiso vender paralelismos con Siria desde el otro lado de la trinchera, y, una vez más, olvidando a una sociedad civil secuestrada en medio de un conflicto. Hoy no hace falta repetir el catálogo. Lo relevante es entender el mecanismo. Cuando se acepta que “no hay alternativa”, se cierra el paso a la actuación de sociedades y movimientos civiles. Cuando se insiste en que la seguridad se compra con armas, se desplaza el debate sobre justicia social, noviolencia, cooperación, derechos. Cuando se legitima el lenguaje bélico para cualquier conflicto, se abre la puerta a más violencia, no a menos.

Pensar juntas sigue siendo una acción, no una opción

Un momento de la proyección en La Pantera Rossa de «Te harán un hombre. Muertes silenciadas». Puedes acceder al documental, configurable con subtítulos autimatizados en castellano y en otros idiomas en la web de 3cat

Este pasado viernes 13 de febrero de 2026 nos reunimos en un acto con cinefórum. No fue un gesto menor ni un simple evento cultural. Sentarse a ver y discutir una película en común es una forma de activismo político: obliga a escuchar, a argumentar, a aterrizar ideas, a poner ejemplos, a salir del eslogan. En tiempos de conversación fragmentada, el cinefórum recupera algo básico: el derecho a la pausa y a la complejidad.

Ese encuentro también sirve como metáfora de lo que queremos que sea mambru.info. Un lugar donde lo que publicamos no se quede en pantalla; donde sirva para conversar, para organizar actividades, para sostener vínculos, para activar preguntas.

Algo más que conmemorar

Hoy no queremos limitarlo a una efeméride. El 15 de febrero funciona como un recordatorio operativo. Nos recuerda que la oposición social a la guerra existe, se puede articular y puede ser masiva. Nos recuerda también que una movilización, contra la gueera o por la insumisión, por sí sola, no garantiza victorias inmediatas. Y aun así merece la pena. Porque frena la normalización, deja huella, genera redes, cambia marcos, forma a gente, abre grietas.

Por eso celebramos estos tres aniversarios como una misma cosa. Cuarenta y cinco años de grupo, cuarenta de fanzine, nueve de web. Tres formatos de una misma insistencia: no aceptar la guerra como destino, no tragarnos su relato, no dejar que la militarización se convierta en sentido común.

Si has llegado hasta aquí leyendo, ya formas parte de esa cadena. Te invitamos a seguir: leyendo, compartiendo, discutiendo, proponiendo temas, participando en próximos encuentros, acciones o protestas. La paz no es un deseo abstracto. Es una práctica colectiva que se construye con palabras, con organización y con memoria. Hoy toca celebrar que seguimos en ello.


Imagen destacada de esta entrada: fotografía de un acto simbólico desarrollado en Zamora el 12 de diciembre de 2016 en contra de la guerra de Siria (muro de FB de Carmen Guil)

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