…llamamos a la acción noviolenta global para sabotear la maquina militar. La guerra comienza aquí y debemos frenarla aquí.

El gobierno de EEUU, dominado por el “complejo militar-industrial-digital”, ha degradado hasta tal punto su sistema económico y democrático, que los intereses corporativos se han impuesto frenéticamente sobre el bienestar de la gente, con consecuencias terribles sobre el resto de Estados y territorios del mundo.

La patología de la economía estadounidense —marcada por el endeudamiento, la especulación y el declive democrático de sus instituciones— hace de la guerra (interna contra migrantes y progresistas y externa contra los Estados que cuentan con recursos que ambicionan controlar) una táctica macabra de distracción tan eficaz como suicida.

Es la guerra del Capital, convertida, además, en un negocio en si misma con grandes beneficios para las élites del entramado industrial armamentístico. El avance de esta guerra global es incuestionable, a la vista de todo el mundo y con efectos trágicos. Palestina, Venezuela, Cuba, Irán… tanto da.

Más allá del desastre directo e inmediato provocado por la guerra contra Irán, un ataque prolongado puede desencadenar un choque económico que eclipsaría la crisis financiera de 2008. Los precios del petróleo experimentarán una ruptura alcista violenta a medida que se interrumpan las cadenas de suministro en Oriente Próximo. Tenemos por delante una nueva crisis y a mayor escala que las conocidas, que sufriremos todas, en especial la población más empobrecida y vulnerable del planeta.

Sin embargo, el desastre no es inevitable, la solidaridad y la autoorganización popular e internacional para exigir sensatez y diplomacia, el cese de la guerra económica y un firme compromiso con la paz mundial son las únicas salidas frente a la ruina global.

Exigimos la defensa de la vida y de los derechos de la población civil, sea cual sea, el respeto a toda soberanía territorial y a la independencia de los procesos propios de cambio social –como el protagonizado por la gente de Irán contra su gobierno– y el fin de los ataques militares.

Pero, ante todo, llamamos a la acción noviolenta global para sabotear la maquina militar. La guerra comienza aquí y debemos frenarla aquí. Que nadie lo dude, nuestra fuerza puede ser imparable. La gente tenemos el poder, y la justicia mundial vive en nosotres como el árbol en la semilla.

Que nadie lo dude, nuestra fuerza puede ser imparable. La gente tenemos el poder, y la justicia mundial vive en nosotres como el árbol en la semilla.

Colectivo antimilitarista de Zaragoza «Mambrú», asociado a la Internacional de Resistentes a la Guerra.


Imagen destacada de esta entrada: estudiantes iraníes usan una pizarra para escribir los lemas de las recientes protestas contra el régimen y subirlos en una foto a las redes sociales. Fuente : Iran Wire

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