Desde el Colectivo Antimilitarista Mambrú, queremos sumar nuestra voz, nuestras fuerzas y nuestra ilusión a la movilización ciudadana del domingo 22 de marzo de la plataforma Zaragoza No Se Vende.
Denunciamos que el modelo de ciudad que se nos impone es el mismo que alimenta la industria de la guerra y el control social. Entendemos que la lucha por quienes habitamos nuestra ciudad, por nuestros barrios y por nuestro entorno es, en esencia, una lucha por la desmilitarización social.
No queremos una Zaragoza que sirva de escaparate o de plataforma logística o militar, sino una ciudad que cuide la vida, respete el territorio y fomente la colaboración comunitaria y la autogestión vecinal. Porque la soberanía de Zaragoza es incompatible con su venta a los señoros de la guerra.
Por ello, el colectivo antimilitarista Mambrú participará el 22 de marzo en el bloque ecologista de la manifestación de «Zaragoza No se Vende» con nuestra histórica reivindicación por la devolución del campo de maniobras de San Gregorio y demás [ab]usos militares. Nuestro objetivo es conseguir una movilización orgánica, que entienda que la ecología sin pacifismo es incompleta, y el pacifismo sin sensibilidad ambiental es ciego.
Para movilizarnos con impacto, queremos alejarnos de la política de trincheras y «de marca» y dedicar nuestro tiempo y nuestra inteligencia colectiva a construir un movimiento noviolento de desobediencia a las guerras que esté comprometido con la coherencia entre los medios y los fines, capaz de subvertir la realidad no solo con palabras sino también con hechos.
Llamamos a la protesta ciudadana tanto como a la reflexión para impulsar la participación y frenar la maquinaria criminal del rearme y de la guerra.

