Durante el año 2026, el Consejo de Ministras y Ministros ha acordado autorizar o ejecutar gasto militar por 27.716,83 millones de euros en 32 de los 38 Consejos celebrados entre enero y el 20 de octubre.
Importa destacar este primer dato porque es francamente imposible que pasen por la mesa de ese consejo 27.716,83 millones de euros en todos menos en seis consejos de ministras y ministros sin que aquellas y estos no hayan sido cómplices de tal desafuero.
Podemos afirmar sin temor a equivocarnos que para que tal cosa suceda las ministras y ministros, solidaria y personalmente, han sino perfectos cómplices del rearme impuesto desde los grandes poderes a los que nuestros políticos guardan sumisión y reverencia. De hecho, cuando las facciones ”a la izquierda” del PSOE han querido torcer dinámicas de otro tipo, se han negado a participar del Consejo de Ministras y Ministros hasta conseguir cambios, cosa que en este caso no ha pasado.
…gasto comprometido ahora, pero a pagar con cargo a presupuestos de años sucesivos, en una especie de patada hacia adelante que condicionará las cuentas futuras e hipotecará cualquier política alternativa que pudiera pretenderse.
Aclaremos que estos 27.716,83 millones de euros no se han aprobado para ejecutar por completo en este año. De ellos 18.039,21 millones (algo más que el 65%) se han aprobado en gastos plurianuales, es decir, gasto comprometido ahora, pero a pagar con cargo a presupuestos de años sucesivos, en una especie de patada hacia adelante que condicionará las cuentas futuras e hipotecará cualquier política alternativa que pudiera pretenderse. Luego hablaremos más de este gasto plurianual y del enorme agujero a la sostenibilidad de las cuentas públicas que supone.
Gasto militar estival
El furor en el gasto se ha concentrado en los meses estivales, con el pico en el mes de julio, una tónica corriente en lo que se refiere al comportamiento del gobierno al respecto.

Gasto militar transversal
Si nos centramos en los ministerios que aprobaron o desde los que se sufragará el gasto militar aprobado, encontramos una gran transversalidad que nos permite hacer dos observaciones adicionales:
La primera, que el rearme es un plan en el que se embadurnan todas las administraciones y que se disemina por distintos ministerios.
La segunda, que el gobierno utiliza esta dispersión para disfrazar gasto militar en otros ministerios y que no parezca que hay tanto. Un gasto militar que, dicho sea de paso, no computan como tal.

Consolidación del rearme y del papel de injerencia militar de España
Si acudimos a la revisión de los destinos de este gasto podemos ver la evidente consolidación del rearme, pues una gran cantidad del gasto comprometido lo es para la adquisición de programas de armas, mantenimiento de equipos de estas y aumentos de dotaciones para las 18 operaciones de injerencia militar en el exterior en las que mantenemos cercad e 6000 efectivos (y hemos gastado desde los años 90 hasta la fecha más de 27.000 millones de euros en más de 100 operaciones).

Debo añadir que el concepto “otros” que he añadido comprende una gran variedad de destinos, entre los que más de 1.200 millones se refieren a aumentos de salario de militares y guardia civiles o a transferencias por sus cuotas de previsión al INVIED. Los pobres ganan poco.
Acabo el comentario añadiendo que Defensa es el segundo ministerio con mayor crecimiento, solo por debajo del encargado de pagar las prestaciones por las diversas contingencias sociales (paro, IMV, no contributivas, etc.) y a gran distancia del resto, incluyendo varios que, en vez de crecer, han tenido menos créditos de los previsto, lo que da idea del desquiciado trastocamiento de prioridades del gobierno mas progresista de la historia.

Gasto real para el año 2026
Hemos dicho que este febril activismo militarista del gobierno con sus sesiones del Consejo de Ministros no equivale al gasto gastado o autorizado hasta el día de hoy para el año 2026. Gran parte va destinada a otros años y, por otra parte, estas autorizaciones se refieren en general a gasto extraordinario, es decir, gasto suplementario al ordinario que ya consta en los presupuestos ordinarios que es el que paga el personal, los suministros, etc.
¿Cómo podemos tener idea del gasto a día de hoy? Pues haciendo ciertas cábalas.
Para ello vamos a utilizar el principal instrumento creíble de la evolución de la ejecución de nuestro gasto militar, en este caso la Intervención General de las Administraciones (IGAE).
IGAE tiene publicado un avance de las cuentas públicas a agosto de 2026, dos meses atrás.
Conforme a esta estimación, en agosto de 2026 los créditos finales que el Misterio de Defensa se había calzado hasta esa fecha alcanzaban los 22,879,99 millones de euros, con un aumento de 10.052,81 millones de euros sobre lo presupuestado, un 44% del total gastado y un 78,34% de aumento sobre el presupuesto inicial.
De modo que no sería muy arriesgado situarnos por encima de los 36.000 millones de euros de gasto ejecutado hasta agosto y sumando todo el gasto ejecutado desde los distintos ministerios donde se oculta una parte del mismo.
Ahora bien, la cifra es engañosa, porque solamente concreta el gasto del Misterio de Defensa, pero no los créditos extraordinarios concedidos a interés cero a la industria militar para fabricar armas encargadas por el Ministerio, ni los presupuestos específicos de los organismos autónomos militares, ni las clases pasivas, ni los gastos autorizados desde otros ministerios que incrementan el gasto militar con partidas “opacas.
De este modo, deberíamos añadir al menos los más de 2.500 millones desembolsados por Industria hasta la fecha, o los más de 3.000 pagados desde el ministerio del interior por la guardia civil, o los más de 4.000 abonados desde las clases pasivas y los más de 1.500 de los organismos autónomos, o los más de 600 pagados por el ministerio de ciencia para apoyo a la industria militar, sin contar con las partidas correspondientes al resto de los ministerios que, al no desagregarse, resultan a estas alturas imposible analizar.
De modo que no sería muy arriesgado situarnos por encima de los 36.000 millones de euros de gasto ejecutado hasta agosto y sumando todo el gasto ejecutado desde los distintos ministerios donde se oculta una parte del mismo.
Créditos plurianuales
IGAE ofrece un dato más que nos habla del preocupante gasto militar. Se trata de los créditos plurianuales, es decir, los que el gobierno autoriza o compromete en cada consejo de ministros para pagar en años sucesivos.
La cuenta a fecha de agosto de 2026 de créditos plurianuales del Misterio de Defensa es terrorífica.
55.174 millones de euros de créditos retenidos
50.913,74 millones de euros en créditos autorizados
Y 50.607,14 millones de euros de créditos comprometidos.

La cantidad es doblemente mareante: primero porque se corresponde con mas del 56% del gasto plurianual de los distintos ministerios, lo que desvela en nefasto tratamiento del gasto militar, que se dispara, como una patada al futuro, con una alegría irresponsable, y segundo, porque es inabordable en su magnitud e impone la asunción de nueva deuda e hipoteca las políticas futuras.
¿Qué nos falta por saber?
Según ha informado un actual capitoste militar, en los próximos consejos de ministras y ministros asistiremos a la aprobación de otros 15 programas militares más con una inversión para este año de otros 1.500 millones de euros aproximadamente y para llegar a los más de 32.000 millones previstos en el plan estratégico industrial de la defensa de aquí a 2040.
Alegría, pasaremos a financiar 95 programas de rearme, con un costo brutal que nos obligará a recortes para el que derecha e izquierda no tienen reparos si de lo militar se trata.
